Giselle se ejercita regularmente con pesas, practica yoga y disfruta mucho de andar en bicicleta, por lo que no dudó cuando contrató un paquete de vacaciones activas de dificultad leve a moderada que incluía recorrer en bicicleta la región vinícola de California.

“Pensé que andar en bicicleta sería sencillo, pero no lo fue”, dice Giselle. Durante su viaje de siete días, anduvo en bicicleta aproximadamente cinco horas por día mientras disfrutaba de los hermosos paisajes desde el asiento de la bicicleta. Si bien disfrutó de las vacaciones, también reconoce que fue un desafío.

“No fue agotador, pero era ejercicio”, señala.

Parte del creciente número de viajeros activos, a Giselle la sedujo el popular concepto de combinar ejercicio al aire libre con servicios como el alojamiento de lujo y la alta cocina. Sin embargo, como aprendió, prepararse físicamente para este tipo de viaje no siempre resulta sencillo.

Elecciones inteligentes, caminos felices

Reunir datos específicos sobre los proveedores turísticos y los posibles viajes puede reducir el estrés y promover una experiencia saludable de viaje activo.

Antes de decidir hacer un viaje, asegúrese de hacer las siguientes preguntas:

  • ¿Cuánto sacrificio y cuánto esfuerzo físico demandará el viaje?
  • ¿Cuánto tiempo hace que la empresa de viajes está en actividad?
  • ¿Qué calificaciones y capacitación tienen los guías?
  • ¿Cuál es la proporción típica de guía-pasajero? Uno a cinco está bien para la mayoría de los viajes.
  • En caso de urgencia, ¿cuál es el plan de evacuación?
  • ¿Se atenderán las necesidades alimenticias y de ejercicio especiales?
  • ¿Hay formas de variar los niveles de actividad en cada viaje?
  • ¿Cuántos kilómetros se cubrirán por día? ¿Hay cambios de altitud? Si es así, ¿se asigna cierto tiempo para que los pasajeros se adapten?
  • ¿Qué se incluye en el costo del paquete y qué no? ¿Comida? ¿Seguro médico para el viajero?

Planificación de un viaje saludable

La clave para que cualquier viaje sea satisfactorio es planificarlo con anticipación. Siempre se deben tener en cuenta los problemas de salud. Hágase un examen médico antes del viaje, ya que puede ser que tenga necesidades especiales y requiera asistencia.

Según el destino, puede haber vacunas o medicamentos preventivos que el médico le puede recomendar. Además, el médico puede recetarle estos medicamentos y brindarle consejos sobre cómo manejar los medicamentos recetados y la asistencia médica mientras esté de viaje.

Este aporte médico es particularmente importante para los viajeros que padecen condiciones crónicas como enfermedades cardíacas, pulmonares o diabetes. Estos viajeros deben tener en cuenta los cambios de altitud y los niveles de esfuerzo diario más detenidamente.

En forma para viajar

Tal como aprendió Giselle con la bicicleta, estar preparado físicamente para unas vacaciones activas tal vez no sea la prioridad principal de los viajeros, pero sí marca una diferencia. Puede prevenir el cansancio nocturno y el dolor matutino, los cuales pueden afectar el disfrute de las vacaciones.

Los viajeros deben considerar realizar actividad física durante varios meses antes de la fecha de partida planificada. Acostumbrarse a cierto tipo de actividad aeróbica, como las caminatas, la natación o las clases de aeróbic con plataforma, puede ayudarlo a preparar los músculos para el ejercicio diario.

Cómo empacar

Piense en el clima que habrá y lo que usted hará en el destino para empacar las prendas correctas. Solicite a la compañía de viajes las listas de equipaje específicas si no se las dieron.

La mayoría de los guías de viajes activos llevan botiquines médicos y de primeros auxilios, pero debe estar siempre preparado y tener un botiquín básico de medicamentos que incluya lo siguiente:

  • Todos sus medicamentos recetados habituales, incluso medicamentos para la alergia y la migraña
  • Analgésicos
  • Bloqueador solar
  • Repelente de insectos
  • Antibióticos
  • Medicamentos antidiarreicos
  • Pomada antibacteriana de uso externo y vendas
  • Números telefónicos de urgencia

Una vez que se preparó para lo peor, puede relajarse y disfrutar de aquello que hace que el viaje activo sea una experiencia única.