image for assisted living article La vida asistida es una opción de cuidado a largo plazo para las personas de la tercera edad. Cuando el cuidado médico proporcionado por una residencia para personas de la tercera edad es más de lo que se necesita, pero los recursos de una comunidad de retiro no son suficientes, una persona puede optar por la vida asistida. La vida asistida es una combinación de vivienda, servicios de apoyo personalizados y cuidado médico diseñada para proporcionar asistencia y supervisión las 24 horas del día si se necesita.

Debido a que las necesidades de cada residente son diferentes, las residencias de vida asistida proporcionan una variedad de servicios con niveles variantes de asistencia para personas de la tercera edad. Los servicios que se ofrecen podrían incluir lo siguiente:

  • Tres comidas al día servidas en una área de comedor común
  • Control de medicamento
  • Servicios de administración de gastos domésticos y manutención
  • Transporte
  • Asistencia con el cuidado personal, tal como bañarse, comer, vestirse, usar el inodoro y caminar
  • Acceso a servicios de salud y servicios médicos
  • Instalaciones para realizar ejercicio e impartir educación
  • Servicio de lavandería y ropa blanca
  • Actividades sociales, recreativas y religiosas

El entorno residencial de una instalación de vida asistida puede variar desde un complejo de apartamentos, una casa de piedra marrón hasta una escuela remodelada. Normalmente las unidades son estudios o habitaciones individuales que están o no amueblados e incluyen un baño privado o compartido y un cocina.

Las regulaciones y los requerimientos de licencia varían de estado a estado. En un estudio que the National Academy for State Health Policy llevó a cabo en el 2000 se encontró que los 29 estados y el Distrito de Columbia tienen una categoría o estatuto de licencia que utilizan el término vida asistida. La mayoría de los estados tienen información sobre sus requerimientos y regulaciones de licencia de vida asistida accesibles a través de Internet.

¿Cuánto Cuesta y Quién Paga?

El costo de vida asistida varía de acuerdo con el tamaño de la habitación y tipos de servicios que se necesiten y es altamente variable en todas las regiones. En una última actualización del documento en el 2005, the Department of Health and Human Services estima que los costos anuales varían desde $10,000 hasta más de $50,000 con un cargo promedio mensual menor de $2,000. Estudios similares de 2007 (MetLife) muestran costos mayores de aproximadamente el 50% para las personas que no padecen demencia y considerablemente mayores si se necesita cuidado para personas con Alzheimer. La asistencia para bañar y vestir, el control de medicamento y (en unas cuantas instalaciones) las comidas pueden sumarse sustancialmente a estos costos. De acuerdo con una encuesta que the National Center for Assisted Living (NCAL) llevó a cabo, tres cuartas partes de los residentes de vida asistida pagaron su vivienda a partir de fondos personales o con ayuda familiar. Casi una cuarta parte de los residentes recibieron ayuda con el costo de Medicaid and Supplemental Security Income (SSI). Un poco más del 3% de los residentes tuvieron patrocinio a través de políticas de seguro médico a largo plazo y programas de cuidado médico controlados.

¿Qué Debo Buscar en la Vida Asistida?

The Consumer Consortium on Assisted Living (CCAL) ofrece los siguientes pasos generales para elegir una instalación de vida asistida en su sitio de internet:

  • Haga una evaluación exacta y honesta de sus necesidades, incluyendo físicas, financieras y necesidades de estilo de vida. Si no está seguro cómo empezar, póngase en contacto con un administrador de cuidado geriátrico. Visite el sitio de internet de la National Association of Professional Geriatric Care Managers para una canalización ( http://www.caremanager.org).
  • Visite tantas instalaciones como sea posible. Esto lo ayudará a tener una idea de lo que está disponible en su área.
  • Considere la proximidad de la instalación para las personas que lo visitarán.
  • Limite su selección en dos o tres elecciones principales, regrese a aquellas instalaciones y hable con los residentes y personal. Haga muchas preguntas. Pruebe algunos de los servicios que ofrecen, como tomar una comida o tomar una clase de ejercicio.
  • Pida una copia del acuerdo o contrato del residente.
  • Pida revisar los reportes de inspección de licencia o certificación.
  • Llame a la oficina de la agencia local especializada en la defensa de los derechos del cuidado del paciente a largo plazo (agencia que investiga quejas) y pregunte si existen quejas sobre las instalaciones en las que usted está interesado.
  • Haga una visita a la instalación sin anunciar. Visítela a diferentes horas del día y fin de semana.
  • Elija la instalación que se adapte mejor a sus necesidades.

Si quiere continuar viviendo independientemente pero requiere asistencia con algunas actividades de la vida diaria tales como bañarse, vestirse, preparar comida, controlar medicamentos y llevar gastos de manutención, la vida asistida puede ser lo adecuado para usted. La NCAL encuentra que más de un millón de personas de la tercera edad han elegido la vida asistida debido a que proporciona seguridad e independencia, privacidad y compañía así como bienestar física y social.