Si usted cuida a un ser querido con demencia, trata de mantenerlo lo más cómodo y libre de dolor como sea posible. Esto puede ser difícil si la demencia de su ser querido altera su capacidad para comunicarse con usted. Además, muchas personas mayores (ya sea que tengan demencia o no) piensan que el dolor es una parte normal del envejecimiento. Sin embargo, esto no es verdad, y existen muchas cosas que se pueden hacer para aliviar el dolor. Sin embargo, el primer paso es reconocerlo.

Sea un Observador Cuidadoso

Busque estas señales de que su ser querido podría estar experimentando dolor:

  • Expresiones distorsionadas, como fruncir el ceño, hacer muecas, levantar la ceja, o tener una mirada atemorizada.
  • Ojos cerrados de manera apretada o parpadear rápidamente
  • Gemir, quejarse, suspirar o respirar notablemente fuerte
  • Gritar, pedir ayuda o ser verbalmente abusivo
  • Agresión física o verbal
  • Postura excesivamente rígida o tensa
  • Moverse nerviosamente, pasearse de un lado a otro, o moverse hacia atrás y hacia adelante
  • Movimiento restringido o cojera
  • Cambio distinto en el apetito: rechazar alimentos o comer considerablemente más de lo normal
  • Cambios en el sueño y hábitos para descansar
  • Apartarse de rutinas bien establecidas
  • Deambular
  • Llanto, confusión o irritabilidad
  • Cambios en el nivel de consciencia

También, note cuando ocurra el dolor. Por ejemplo, ¿es mientras la persona está caminando, cambia de estar sentado a estar de pie, o al hacer tareas que requieran habilidades motoras finas? ¿O parece que el dolor ocurre durante el reposo? ¿Su ser querido hace muecas al dormir?

Hable Con el Médico

Si usted ha observado estas señales, acompañe a su ser querido al médico. Antes de su visita al doctor, siéntese con su ser querido y escriba las señales que ha observado. Si es posible, pida a su ser querido que describa cualquier malestar que sienta. También, escriba todos los medicamentos, incluyendo dosis, que su ser querido esté tomando. Y escriba si algo parece aliviar el dolor.

El médico evaluará el dolor con base en herramientas y escalas del dolor. La visita podría incluir un examen físico y una prueba de laboratorio.

Tratamientos para el Dolor

Muchos medicamentos son útiles para aliviar el dolor en personas mayores. Algunas opciones comunes incluyen:

  • Las dosis en el transcurso del día de acetaminofeno (p.e., Tylenol) ayudan con el dolor muscular y óseo leve a moderado, como el que ocurre con la artritis.
  • Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (NSAID; p.e., aspirina e ibuprofeno ) también son efectivos, pero con frecuencia ocasionan efectos secundarios en personas mayores, como úlceras sangrantes.
  • Los medicamentos opiáceos (p.e., Vicodin , Roxicet ) son para el dolor moderado a severo, estos medicamentos pueden ser muy efectivos en algunos casos.
  • Algunas clases de medicamentos pueden administrarse para ayudar a evitar que el dolor comience y pueden prescribirse cuando una persona tiene dolor crónico o dolor que ocurre frecuentemente.

Existen muchos otros medicamentos que pueden prescribirse para el dolor. El médico considerará varios factores, como la causa del dolor y otras condiciones de salud que la persona esté experimentando.

Una vez que usted haya visto al médico y su ser querido haya recibido tratamiento, el monitoreo es esencial. Continúe vigilando señales que puedan indicar dolor y hable con su ser querido sobre la manera como se siente y los efectos del medicamento, y comunique estos hallazgos con su médico.