Definición

El dolor de cabeza en racimo es un tipo de dolor grave y recurrente que se localiza en uno de los lados de la cabeza. Su nombre se debe al agrupamiento o patrón de cefaleas frecuentes que ocurren habitualmente en esta condición.

Hay dos tipos de dolor de cabeza de racimo:

  • Cefaleas en racimo episódicas: aparecen una o varias veces por día durante varias semanas. Los dolores de cabeza inician entonces entran en un período de remisión y regresan meses o años después.
  • Cefaleas en racimo crónicas: aparecen casi todos los días, con períodos de menos de un mes en los que no hay cefaleas.

Cualquier tipo de dolor de cabeza puede convertirse a otro tipo.

Causas

Se desconoce la causa de las cefaleas en racimo. Se cree que existe una activación anómala del área del cerebro que se encarga de regular la temperatura, la presión arterial, la liberación de hormonas y el sueño. Se considera que la causa del dolor es una combinación del ensanchamiento de los vasos sanguíneos y la inflamación de los nervios del rostro.

Otras causas posibles incluyen:

  • Consumo de alcohol
  • Cambios en la presión atmosférica
  • Cambios en los patrones de sueño
  • Consumo de tabaco
  • Medicamentos, como la nitroglicerina

Factores de riesgo

Los factores que aumentan las probabilidades de padecer cefaleas en racimo incluyen los siguientes:

  • Sexo: masculino
  • Edad: de 20 a 50 años
  • Cirugía o lesión cerebral anterior
  • Posibles antecedentes familiares de dolores de cabeza en racimo

Síntomas

Los síntomas de las cefaleas en racimos incluyen los siguientes:

  • Dolor punzante, penetrante, abrasador o explosivo que:
    • Comienza de forma repentina.
    • Está en un lado de la cabeza, pero no en ambos.
    • Frecuentemente empieza alrededor del ojo y se extiende hacia el mismo lado de la cabeza.
    • Causa rubor facial.
    • Puede ocurrir todos los días o casi todos los días durante varias semanas.
    • Puede ocurrir de 1 a 8 veces al día.
    • Dura desde 15 minutos hasta 3 horas.
    • Frecuentemente ocurre a la misma hora cada día.
    • Aumenta su intensidad con el tiempo.
    • Puede empezar durante las dos horas antes de irse a dormir.
    • Puede despertarlo del sueño.
    • Aura: puede incluir molestias visuales, visión de puntos o imposibilidad para mover un lado del cuerpo. Este cuadro suele ser más frecuente en los episodios de migraña. En un porcentaje muy reducido de casos, también pueden aparecer auras con las cefaleas en racimo.
  • Agitación y desasosiego
  • Náuseas

Durante la cefalea, pueden ocurrir otros síntomas en el lado afectado, incluidos los siguientes:

  • Nariz tapada o con flujo
  • Enrojecimiento o lagrimeo de un lado del ojo
  • Párpado caído
  • Opresión de la pupila del ojo
  • Inflamación, enrojecimiento y sudoración de la cara
  • Sensibilidad a la luz y el ruido


Síntomas de Un Dolor de Cabeza de Racimo

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Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará una exploración físico y un examen neurológico. El examen neurológico puede incluir la exploración de lo siguiente:

  • Estado mental
  • Funcionamiento de los pares craneales
  • Funciones motoras y sensitivas
  • Reflejos
  • Coordinación
  • Caminar

El doctor le interrogará sobre la frecuencia y patrón de sus dolores de cabeza. Para poder responder más fácilmente, considere mantener un registro diario de lo siguiente:

  • Cuando empezó y terminó su dolor de cabeza
  • Qué estaba haciendo a esa hora
  • Lo que hizo para tratar de aliviar el dolor

Es posible que se tomen imágenes del cerebro a fin de descartar otros trastornos. Esto puede realizarse por medio de:

Tratamiento

El tratamiento tiene el objetivo de reducir la frecuencia de las cefaleas y ayudar a aliviar el dolor.

  • Mantenga la misma rutina de sueño. Evite las siestas vespertinas, lo que puede ocasionar más dolores de cabeza.
  • No consuma bebidas alcohólicas. Inclusive una pequeña cantidad de alcohol puede expandir el dolor de cabeza durante un período de cúmulo.
  • Aprenda técnicas de control del estrés. El estrés puede provocar dolores de cabeza.
  • No debe fumar. El tabaco puede interferir con los medicamentos.
  • Determine qué factores actúan como desencadenantes en su caso y evítelos.

Los medicamentos utilizados para tratar las migrañas con frecuencia alivian las cefaleas en racimo repentinas. Estos medicamentos pueden tomarse al primer signo de un dolor de cabeza.

Los medicamentos para tratar los dolores de cabeza en racimo son:

  • Triptanos, en forma de comprimido, inyección o inhalador nasal
  • Octreotida, en forma de inyección
  • Corticoesteroides, como la prednisona
  • Gotas nasales o inhalador nasal de lidocaína
  • Dihidroergotamina
  • Ergotamina
  • Analgésicos con cafeína
  • Glicerol, en forma de inyección en el nervio (cuando otros tratamientos no dan resultado)

En algunos casos, la cefalea no dura lo suficiente como para que sea útil administrar medicamentos. A veces, los medicamentos no detienen el episodio, sino que lo retardan.

No se deben tomar analgésicos, en especial narcóticos, durante un ataque agudo.

Se pueden administrar otros medicamentos para prevenir las cefaleas o reducir la frecuencia. Algunos de ejemplos de dichos fármacos incluyen los siguientes:

  • Civamida intranasal y crema de capsaicina
  • Esteroides, por vía oral o inyectable
  • Verapamil
  • Litio
  • Melatonina
  • Valproato o gabapentina
  • Metisergida
  • Dihidroergotamina o un triptano
  • Topiramato
  • Baclofen
  • Betabloqueantes
  • Clonidina
  • Amitriptilina
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

Respirar oxígeno al 100% durante 10 a 15 minutos suele aliviar el dolor de cabeza en racimo. Con frecuencia, este se considera el tratamiento de primera línea para la cefalea en racimos. El oxígeno parece disminuir el flujo sanguíneo al área afectada del cerebro. Las personas debajo de 50 años que tienen dolores de cabeza de cúmulo recurrentes parecen beneficiarse de la terapia de oxígeno.

Sin embargo, la oxigenoterapia puede ser costosa e implica algunos riesgos.

Como último recurso, algunos médicos pueden recomendar cortar o destruir un nervio facial para eliminar el dolor.

Prevención

Para evitar que las cefaleas en racimo empeoren, se pueden administrar medicamentos preventivos. Además: