Definición

La parálisis de Bell es una debilidad y parálisis repentina de un lado de la cara. Ocurre en aproximadamente 40,000 estadounidenses cada año y afecta de igual forma a mujeres y hombres.


Parálisis de Bell: parálisis facial

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Causas

La causa de la parálisis de Bell es desconocida. Se sospecha que un nervio facial irritado se inflama. Conforme el nervio pasa a través de las aberturas limitadas en el cráneo, se comprime y los síntomas aparecen.

Los médicos creen que un tipo de virus del herpes puede provocar la inflamación del nervio que, a su vez, provoca la parálisis de Bell. La enfermedad de Lyme puede ser otra causa.

La parálisis del nervio facial puede ser causada por:

  • Lesiones de la cabeza o el rostro
  • Tumores
  • ACV
  • Abscesos
  • VIH
  • Infección
  • Trastorno autoinmunes
  • Farmacoterapia, como la quimioterapia
  • Enfermedades hereditarias
  • Otras afecciones que ocasionan parálisis del nervio facial

Factores de riesgo

Los siguientes factores incrementan su probabilidad de padecer parálisis de Bell. Informe al médico si presenta alguno de los siguientes factores de riesgo:

Síntomas

Los síntomas de este padecimiento aparecen repentinamente o se desarrollan en pocos días. Sus síntomas pueden ser:

  • Dolor debajo del oído que precede a la debilidad y parálisis
  • Zumbidos en los oídos
  • Fiebre leve
  • Alteración auditiva ligera
  • Leve incremento de la sensibilidad al sonido en el lado afectado.

Los síntomas de la parálisis de Bell por soplo son:

  • Debilidad o parálisis facial:
    • Generalmente en un lado
    • Frente suave
    • Incapacidad para sonreír
  • Entumecimiento justo antes de que la debilidad inicie
  • Caída de la esquina de la boca
  • Babear
  • Disminución de lagrimeo
  • Imposibilidad para cerrar un ojo, lo cual pude provocar:
    • Sequedad y enrojecimiento del ojo
    • Que se formen úlceras en la córnea
    • Infección
    • Posible pérdida del ojo
  • Sentido del gusto dañado
  • Sensibilidad al sonido en un oído
  • Dolor de oído
  • Arrastrar las palabras al hablar

Algunas complicaciones tardías (entre tres y cuatro meses después de la aparición de la parálisis) son:

  • Contractura de los músculos faciales
  • Lagrimeo del ojo al comer

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico.

Otras pruebas pueden incluir:

  • Examen auditivo: para evaluar si el daño nervioso involucra el nervio auditivo, el oído interno o el mecanismo de la audición
  • Examen del equilibrio: para ver si están involucrados los nervios asociados al equilibrio
  • Punción lumbar: para descartar meningitis, trastornos autoinmunes o metástasis de un tumor
  • Prueba de lágrimas: para medir la capacidad de los ojos para producir lágrimas
  • Tomografía computarizada: un tipo de radiografía que usa una computadora para tomar imágenes de las estructuras internas de la cabeza y detectar infecciones, tumores, fracturas de huesos u otros problemas en la zona del nervio facial
  • Imagen de resonancia magnética: un examen que usa ondas magnéticas para tomar imágenes de las estructuras internas de la cabeza y detectar infecciones, tumores, fracturas de huesos u otros problemas en la zona del nervio facial
  • Estudios de electrodiagnóstico: para determinar si hay daño del nervio facial
  • Exámenes sanguíneos: para detectar diabetes, infección por VIH o enfermedad de Lyme

Tratamiento

En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen pocas semanas después del tratamiento. Muchos casos de parálisis de Bell se resuelven después de pocos meses.

Es muy importante proteger el ojo, ya que algunas personas con parálisis de Bell no pueden pestañear. Si algunos síntomas adyacentes son conocidos, son tratados. Sin embargo, para algunos pacientes los síntomas pueden no desaparecer nunca.

A continuación se describen varias formas de tratar la parálisis de Bell:

Los corticosteroides o los medicamentos antiinflamatorios no esteroidales (AINE) disminuyen la inflamación y el dolor. También se receta el medicamento antiviral valaciclovir (Valtrex) para tratar esta condición.

Se ha demostrado que los esteroides, como la prednisolona , pueden incrementar significativamente las probabilidades de recuperarse totalmente de la parálisis de Bell.

También se recetan medicamentos antivirales, como aciclovir (Zovirax), para tratar esta condición.

Algunos doctores tratan de liberar la presión en el nervio con un procedimiento quirúrgico mediante la eliminación de parte del hueso. Este es un procedimiento no aprobado, considerado controversial y ya no es realizado comúnmente. Si los párpados no cierran, se pueden considerar otras cirugías para l ojo.

Los pacientes podrían necesitar aplicar lubricantes o gotas en el ojo. El ojo puede ser recubierto y tapado en la noche. No aplique el tapón directamente en el párpado. Un parche en el ojo puede ser utilizado para mantener el ojo cerrado. Esto ayudará a mantener la humedad y alejar las partículas del ojo. El masaje en los músculos faciales debilitados puede ser de mucha ayuda.

La mayoría de los pacientes que no se recuperan están estresados por sus síntomas. Podrían necesitar ayuda para tratar con las condiciones emocionales asociadas a este padecimiento.

La fisioterapia y la terapia del habla pueden ser muy útiles para mitigar los síntomas.

Si se le diagnostica parálisis de Bell, siga las indicaciones de su médico.

Prevención

No existen pautas para prevenir la parálisis de Bell, ya que se desconoce su causa. Tampoco hay exámenes que permitan detectarla antes de que aparezcan los síntomas. Si cree que corre riesgo de padecer parálisis de Bell, hable con su médico acerca de las distintas formas de disminuir su nivel de riesgo.