La mayoría de los cálculos renales son lo suficientemente pequeños para expulsarlos eventualmente a través del tracto urinario sin complicaciones posteriores. Para facilitar esto, su doctor probablemente le aconsejara que usted:

  • Beba 2-3 cuartos de agua al día.
  • Tome medicamentos contra el dolor según lo necesite.
  • Tome antibióticos si se sospecha de una infección.
  • Guarde los cálculos (atrapándolos en una taza o en un colador durante la micción). Saber de qué tipo de cálculo se trata le puede ayudar a prevenir una reaparición.

Si el cálculo no pasa por sí solo, su médico tiene varias opciones de tratamiento. Los objetivos del tratamiento son retirar el cálculo y reducir la probabilidad de que usted desarrolle otro.

El tratamiento y el control de los cálculos renales involucra lo siguiente: