Usted tiene un historial médico único. Por lo tanto, es esencial que hable con su doctor o con su proveedor de servicios de la salud acerca de sus factores de riesgo personales y/o de su experiencia con la anemia. Al hablar abierta y regularmente con su médico, usted puede tomar un rol activo en su cuidado.

He aquí algunos consejos que le harán más fácil el hablar con su médico:

  • Lleve a alguien más con usted. Ayuda el tener a otra persona escuchando lo que se dice y pensando preguntas que hacer.
  • Escriba sus preguntas con anticipación, para que que no las olvide.
  • Escriba las respuestas que obtenga y asegúrese de entender lo que está escuchando. Pida una aclaración, de ser necesario.
  • No tema hacer preguntas o averiguar dónde puede obtener más información acerca de lo que está discutiendo. Usted tiene derecho a saber.

  • ¿Cuál es mi riesgo de desarrollar anemia?
  • ¿Qué puedo hacer para reducir dicho riesgo?
  • ¿Estoy teniendo una nutrición adecuada en mi dieta?
  • ¿Mi dieta es la adecuada para mi peso y estilo de vida?
  • ¿Debería ser evaluado para la anemia?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos relativos de las varias opciones?
  • ¿Es necesaria una transfusión o existe una alternativa más segura?
  • Si necesito medicina, ¿por cuánto tiempo deberé tomar dicho medicamento?
  • ¿El medicamento interactuará con cualquier otro que ya esté tomando?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios?
  • ¿Con qué frecuencia debería volver a revisarme con usted?
  • ¿Puedo tratar mi anemia a través de cambios en la dieta?
  • ¿Necesito alterar mi dieta o mis hábitos del estilo de vida?
  • ¿Existen algunas actividades que debería evitar?
  • ¿La anemia afectará mi calidad de vida? ¿De manera temporal o permanentemente?
  • ¿Por cuánto tiempo tendré que vivir con cualquier tipo de restricción?