Dado que se desconocen las causas, en la actualidad, no existen pautas para reducir el riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer.

Los científicos están estudiando medicamentos y factores del estilo de vida (p. ej., dieta, actividad mental y ejercicio) que podrían ayudar a prevenir la condición. El control de la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes podría ayudar a prevenir el riesgo.

Otros estudios han descubierto que beber alcohol con moderación (una copa por día para las mujeres y dos copas por día para los hombres) también podría ser beneficioso. Asimismo, algunos investigadores han postulado que el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) puede disminuir el riesgo. Existen algunas pruebas que indican que la dieta mediterránea también puede ayudar a reducir el riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer. Esta dieta incluye alimentos como frutas, verduras, granos, frijoles, semillas, aceite de oliva y pescado.

También se ha demostrado que el ejercicio regular y la interacción social pueden disminuir el riesgo de padecer demencia.

Estudios previos indicaron que la terapia de reemplazo hormonal (TRH) en las mujeres disminuyó el riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, estudios recientes mostraron que la TRH en realidad podría incrementar el riesgo de padecer enfermedad de Alzheimer en mujeres postenopáusicas. A medida que aumente nuestro entendimiento de la enfermedad de Alzheimer, su médico podría tener más información con respecto a los pasos que puede seguir para reducir el riesgo a medida que envejezca.