El propósito de los exámenes de detección es el diagnóstico y tratamiento oportunos. Por lo general, los exámenes de revisión se realizan a personas sin síntomas, pero que pueden tener un riesgo elevado de padecer ciertas enfermedades o condiciones.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que las personas que están siendo evaluadas o tratadas por una enfermedad de transmisión sexual (ETS), se realicen un examen de detección de VIH, incluso si no tienen otros factores de riesgo para el virus.

Asimismo, los CDC recomiendan que todos los pacientes en entornos de asistencia sanitaria se hagan un examen de detección de VIH y tengan la opción de rehusarse a hacerlo si no lo desean. Todas las mujeres embarazadas deben realizarse también un examen de detección del virus.

Adicionalmente, las personas que trabajan en asistencia sanitaria y centros correccionales deben realizarse exámenes de detección. Los hombres que tienen sexo con otros hombres también deben realizarse un examen de detección de VIH y ETS anualmente.

Si tiene factores de riesgo de contraer VIH, como uso de drogas intravenosas o tener varias parejas sexuales, consulte con su médico acerca de los exámenes de detección.