Definición

Tener sobrepeso o estar obeso significa que el peso está por encima del rango de peso ideal. Los rangos del peso apropiados se calculan mediante el índice de masa corporal (IMC). En el caso de cualquier persona menor de 20 años de edad, estas escalas se basan en la altura, el peso, el sexo y la edad. El IMC de niños y adolescentes es diferente del de los adultos. Esto se debe a que se los compara con los resultados de IMC de otros niños y adolescentes del mismo rango de edad. Esta medida adicional toma en cuenta que los niños y los adolescentes aún están creciendo. Los niveles de IMC de cualquier persona menor de 20 años son los siguientes:

  • Bajo peso: IMC igual o inferior al percentil cinco para el grupo etario
  • Peso ideal: IMC entre los percentiles cinco y 84 para el grupo etario
  • Sobrepeso: IMC entre los percentiles 85 y 94 para el grupo etario
  • Obeso: IMC igual o superior al percentil 95 para el grupo etario

Causas

Las calorías ingresan al cuerpo a través de los alimentos y las bebidas. Se utilizan para:

  • Actividad física
  • Funciones corporales básicas

El aumento de peso excesivo ocurre cuando no se mantiene este equilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías utilizadas. Si esto sucede con regularidad, provocará obesidad. Algunas cosas que pueden hacer que los niños y los adolescentes ingieran más calorías de las que usan son:

  • Malos hábitos alimenticios
  • Estilo de vida sedentario (inactivo)
  • Comer excesivamente o realizar comilonas
  • Tomar determinados medicamentos
  • Padecer alguna enfermedad o afección

Factores de riesgo

Estos factores aumentan las probabilidades de su hijo de tener sobrepeso o estar obeso:

  • Malos hábitos de sueño
  • Peso elevado al nacer
  • Falta de ejercicio
  • Falta de sueño
  • Actividades sedentarias (p. ej., mirar televisión, jugar a la computadora, jugar videojuegos)
  • Altos niveles de comida rápida en la dieta
  • Cambios o acontecimientos de la vida estresantes
  • Problemas con la familia o con los compañeros
  • Baja autoestima
  • Depresión y otros problemas emocionales
  • Historial familiar
  • Factores genéticos
  • Etnia: afroamericano, hispano, nativo americano

Síntomas

Los síntomas de la obesidad incluyen:

  • Aumento de peso
  • Engrosamiento de la sección media del cuerpo
  • Áreas evidentes de depósitos de grasa


Cuerpo obeso

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El exceso de peso aumenta las probabilidades de que un niño tenga:

  • Hipertensión
  • Colesterol elevado
  • Diabetes tipo 2
  • Problemas del hueso y las articulaciones
  • Asma
  • Problemas para dormir (p. ej., apnea del sueño)
  • Enfermedad hepática y de la vesícula biliar
  • Depresión
  • Hábitos alimenticios no saludables, incluidos trastornos alimenticios
  • Problemas de abuso de sustancias
  • Problemas durante la edad adulta (mayor probabilidad de presentar obesidad grave y cardiopatía en la edad adulta, menor expectativa de vida en la edad adulta)

Diagnóstico

El médico hará lo siguiente:

  • Preguntará sobre los síntomas y el historial clínico de su hijo.
  • Realizar un examen físico.

Las pruebas pueden incluir:

  • IMC: se medirán la altura y el peso. Esta información, además de la fecha de nacimiento, se utilizará para calcular los rangos de peso ideales.
  • Circunferencia de la cintura, diámetro sagital y proporción de la cintura a la cadera: se utilizan para estimar la cantidad de grasa depositada en la piel y en el interior de la cavidad abdominal.
  • Plicómetro: este estudio mide la grasa ubicada debajo de la piel. No puede medir la grasa ubicada dentro del abdomen.
  • Mediciones eléctricas: estudios para calcular el porcentaje de grasa corporal. Esto mide la diferencia entre las características eléctricas de la grasa y de otros tejidos del cuerpo.
  • Pruebas sanguíneas: estos estudios descartan otras afecciones médicas que puedan causar el exceso de peso corporal.

Es posible que el médico realice otras pruebas para verificar si hay alguna afección relacionada con la obesidad. Estas pueden incluir verificar los niveles de presión arterial y colesterol de su hijo.

Tratamiento

La obesidad puede ser difícil de tratar. El éxito requiere que los padres y los cuidadores tengan un papel activo. También es posible que se necesiten profesionales médicos para ayudar con la pérdida de peso, tales como:

  • Dietista: este especialista puede ayudar a evaluar la ingesta de alimentos actual del niño y recomendar nuevas opciones para que el niño tenga una dieta bien equilibrada.
  • Terapeuta conductual: un terapeuta puede ayudar a cambiar los hábitos relacionados con la acción de comer excesivamente o realizar comilonas. Esta terapia también se puede realizar en grupo, con compañeros. También puede ser beneficioso involucrar a toda la familia en las clases conductuales.

El médico o especialista médico puede recomendar:

Hacer que su hijo siga hábitos alimenticios saludables básicos, tales como:

  • Consumir una dieta baja en grasas saturadas (que se encuentran en muchos tentempiés y alimentos fritos).
  • Evitar las grasas trans. Estas también se encuentran en los tentempiés, como galletas dulces y saladas, tortas y rosquillas.
  • Limitar las bebidas endulzadas con azúcar, incluidos los jugos. Aliente a su hijo a que beba agua.
  • Cambiar a productos lácteos con bajo contenido graso o sin grasas.
  • Limitar los carbohidratos refinados, como azúcares, arroz blanco y pan blanco.
  • Consumir una dieta alta en fibra. Esto incluye muchas frutas, verduras y granos enteros.
  • Consumir una dieta con bajo contenido de sodio.

Otras medidas pueden incluir:

  • Prestar atención a cómo se prepara la comida.
  • Limitar las comidas rápidas, las comidas para llevar y la cantidad de veces que se come en restaurantes.
  • Establezca un buen ejemplo. Preparar comidas saludables en casa.
  • Enseñar a su hijo sobre los tamaños adecuados de las porciones.
  • Alentar a su hijo a desayunar todos los días.
  • Comer juntos en familia.

En casos más graves, es posible que su hijo deba seguir un plan alimenticio.

Aliente a su hijo para que:

  • Realice actividad física. Esta es una opción más saludable para su hijo que mirar televisión o jugar a la computadora.
  • Participe de actividades familiares. Esto le ayudará a aprender cómo incorporar actividad a su día.

La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) ofrece estas pautas generales para su hijo:

  • Realizar al menos 1 hora diaria de actividad física.
  • Limitar el tiempo enfrente de la televisión, juegos o la pantalla de la computadora a una o dos horas por día. Si su hijo tiene menos de dos años, evite que esté frente a una pantalla.

En los casos más graves, el médico puede brindarle un plan de actividad específico.

Es posible que algunos niños que son obesos ya tengan afecciones graves debido al peso, tales como:

  • Problemas cardiacos o pulmonares
  • Diabetes
  • Problemas del hueso y las articulaciones

Otros niños pueden tener dificultades para bajar de peso incluso si siguen estas pautas. En el caso de estos niños, se pueden considerar otras opciones, tales como:

  • Si algunos medicamentos (p. ej., orlistat ) se agregan a un cambio en el estilo de vida, pueden ayudar a los adolescentes a perder peso. Sin embargo, es necesario controlar de cerca a los adolescentes para detectar efectos secundarios.
    • Nota: es posible que los productos de venta libre y de hierbas que se comercializan como medicamentos adelgazar no sean eficaces y algunos pueden ser peligrosos. Consulte con el médico antes de que su hijo use alguno de ellos.
  • La cirugía bariátrica también puede ser una opción para algunos niños y adolescentes obesos. Esta opción en general sólo se considera si ninguna de todas las otras opciones ha funcionado.

Prevención

Para ayudar a reducir las probabilidades de su hijo de tener sobrepeso o estar obeso:

  • Aliente a su hijo a consumir una dieta saludable que incluya frutas, verduras y granos enteros.
  • Elija carnes magras, pollo y pescado.
  • Sirva porciones razonables, y coman alimentos sanos como familia.
  • Limite las bebidas endulzadas con azúcar. Aliente a su hijo a que beba agua.
  • Si su hijo tiene más de dos años, aliéntelo a realizar al menos 60 minutos de actividad de moderada a vigorosa la mayoría de los días de la semana.
  • Limite el tiempo enfrente de la pantalla a dos horas por día como máximo.
  • Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente.
  • Dé un buen ejemplo a su hijo. Elija opciones alimenticias saludables. Permanezca físicamente activa.