MARTES, 23 de abril (HealthDay News) -- Los niños y adolescentes que sufren heridas con armas de fuego son mucho más propensos a morir que los niños que sufren de otros tipos de lesiones graves, muestra un estudio en dos hospitales de Colorado.

Los investigadores hallaron que de casi 7,000 niños tratados en dos centros de traumatología del área de Denver, los lesionados por un arma de fuego tenían 10 veces más probabilidades de morir que los lesionados de otras formas, como en un accidente de coche o una caída.

Además, las lesiones con armas de fuego de los niños se hicieron cada vez más graves en el periodo de ocho años del estudio, reportaron los investigadores en la edición del 24 de abril de la revista Journal of the American Medical Association.

El motivo no está claro. Una posibilidad es que las armas de fuego en sí "estén empeorando", especuló la líder de la investigación, la Dra. Angela Sauaia, profesora asociada de salud pública, medicina y cirugía de la Universidad de Colorado, en Denver.

Pero también hay que tomar en cuenta que la atención de las víctimas de lesiones con armas de fuego ha mejorado en los últimos años, señaló Sauaia, así que quizás más niños con heridas graves sobreviven suficiente tiempo para llegar al hospital.

Un experto ofreció una perspectiva más fundamental.

"La pregunta que este [estudio] plantea en realidad es por qué niños de incluso 4 años están resultando heridos, o perdiendo la vida, con armas de fuego", enfatizó el Dr. Eric Fleegler, del Hospital Pediátrico de Boston.

En una investigación reciente, Fleegler dijo que halló que los estados de EE. UU. con más leyes de control de las armas de fuego tendían a tener menos muertes por armas de fuego, sobre todo suicidios.

"De las 28 posibles leyes de armas de fuego, Colorado cuenta con apenas cinco, lo que lo pone cerca de la posición media en Estados Unidos", anotó Fleegler. Añadió que, en general, la tasa de muertes por armas de fuego en Colorado es ligeramente superior al promedio nacional, con 10.3 por cada 100,000 personas, frente a 9.9 por cada 100,000 personas en todo Estados Unidos.

El problema de la violencia con las armas de fuego y el control de dichas armas acaparó los titulares una vez más el pasado diciembre, cuando 26 personas, entre ellas 20 niños, perdieron la vida en el tiroteo de la Escuela Primaria Sandy Hook, en Newton, Connecticut.

El Congreso respondió creando un compromiso bipartito que habría expandido las revisiones de los antecedentes de las personas que compran armas de fuego. Pero la semana pasada, el Senado de EE. UU. rechazó la medida.

Este último estudio observó a casi 7,000 niños de 4 a 17 años de edad que fueron tratados en centros de traumatología en Denver y Aurora entre 2000 y 2008. El periodo del estudio no incluyó a las víctimas de un tiroteo masivo en 2012 en un cine de Aurora, que terminó con una docena de muertos y docenas de heridos.

En total, 129 niños y adolescentes fueron tratados por lesiones con armas de fuego, y el 13 por ciento de ellos murieron. Esto es en comparación con poco menos del 2 por ciento de los niños que sufrieron otros tipos de lesiones.

En promedio, la gravedad de las lesiones por armas de fuego de los niños aumentó de un nueve, en una escala estándar, en 2000 a 15 para 2008. Según Sauaia, eso se traduce a un aumento del doble en el riesgo de muerte.

No hubo suficiente información confiable para saber las circunstancias precisas de cada tiroteo, apuntó Sauaia, pero se determinó que el 14 por ciento de las lesiones con armas de fuego fueron autoinfligidas.

Sauaia comentó que "sabemos que en esos casos, un menor de edad tenía acceso a un arma de fuego cargada y que no estaba bajo llave. Creo que todos estamos de acuerdo en que eso no es algo bueno".

Otra experta se mostró de acuerdo.

"Las lesiones pediátricas con armas de fuego son un inmenso problema de salud pública, y que se puede prevenir en gran parte mediante medidas que la mayoría de estadounidenses respaldan", comentó la Dra. Beth Ebel, pediatra del Hospital Pediátrico de Seattle.

Comentó que algunas medidas de seguridad "probadas" incluyen guardar las armas de fuego bajo llave, sin cargar y con las municiones guardadas bajo llave en un lugar distinto, y unas revisiones universales de antecedentes para las ventas de armas de fuego.

Fleegler dijo que las leyes enfocadas en la seguridad de los niños son esenciales.

"La legislación que busca mejorar la seguridad de los niños cerca de las armas de fuego (lo que incluye hacer que las armas de fuego sean a prueba de niños mediante unas cerraduras especiales en los gatillos, guardar las armas de fuego sin cargar o en un lugar en que no estén accesibles, y prohibir la compra de pistolas a los menores de edad) sería un paso significativo hacia la reducción de las muertes de menores por armas de fuego", planteó.

Dado que el estudio fue en dos hospitales del área de Denver, no está claro si los hallazgos reflejan una norma nacional, apuntó Sauaia. Comentó que estudios en otras áreas del país resultarían útiles, sobre todo si los investigadores pueden obtener información detallada sobre la naturaleza de las lesiones por armas de fuego de los niños.

Más información

La Injury-Free Coalition for Kids ofrece información sobre la seguridad de las armas de fuego.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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