MARTES, 23 de abril (HealthDay News) -- Parece que Estados Unidos está en medio de una crisis de abuso de medicamentos recetados entre los adolescentes. Una encuesta reciente muestra que el 24 por ciento de los estudiantes de secundaria (más de 25 millones de niños) han abusado de dichos medicamentos.

Se trata de un aumento del 33 por ciento respecto a 2008, anotaron los autores de la encuesta. Dijeron que el 13 por ciento de los adolescentes reconocieron haber experimentado al menos una vez con Ritalin o Adderall (que normalmente se recetan para el tratamiento del trastorno de déficit de atención con hiperactividad, o TDAH), que no les habían recetado a ellos.

Además, el 20 por ciento de los adolescentes que admiten haber abusado de medicamentos recetados dijeron que su primera experiencia fue antes de los 14 años de edad, mientras que el 27 por ciento cree erróneamente que el abuso de los fármacos recetados es más seguro que las "drogas callejeras", como la cocaína o el éxtasis.

Algo que complica el problema es que los padres encuestados parecían compartir esa idea errónea, ya que casi un tercio estaban convencidos de que Ritalin o Adderall pueden mejorar el rendimiento escolar de un niño, incluso aunque el niño notenga un diagnóstico de TDAH.

Los hallazgos provienen de una encuesta nacionalmente representativa iniciada en 2012 por The Partnership en Drugfree.org, en conjunto con la MetLife Foundation. En la encuesta participaron casi 3,900 adolescentes inscritos actualmente entre noveno y decimosegundo cursos en escuelas públicas, privadas y parroquiales, junto con más de 800 padres que participaron en entrevistas domiciliarias.

"Desde mi perspectiva, una forma de considerar esto es que tenemos una verdadera crisis de salud pública", advirtió Steve Pasierb, presidente y director general de la organización The Partnership. "Y no está mejorando. De hecho, cada vez se hace más profunda y compleja", planteó.

"La clave de esto es que los niños, y con frecuencia los padres, están dejándose convencer por el mito, y malentienden que el abuso de medicamentos recetados es una forma más segura de drogarse, una alternativa más segura ante las drogas callejeras, y que pueden controlarlo", continuó Pasierb. "Y es muy importante anotar que, en este frente, niños y padres están en el mismo lugar. Los niños dicen que no creen que sus padres se enojen si se enteran, y los padres dicen esencialmente lo mismo", apuntó.

"Ahora, si el uso de la cocaína o de la heroína aumentara de la misma forma que el uso de los medicamentos recetados, con toda certeza los padres estarían sumamente preocupados", añadió Pasierb. "Y deberían estar preocupados ahora, porque el abuso de los medicamentos recetados no es mejor".

Algunos de los hallazgos: un tercio de los adolescentes creen que la idea de usar medicamentos recetados que no les indicaron a ellos para tratar una lesión o enfermedad específicas no tiene nada de malo, mientras que casi una cuarta parte cree que sus padres están más preocupados sobre el uso de drogas callejeras que sobre el mal uso de los fármacos recetados.

El 16 por ciento de los padres también dijeron que creen que los medicamentos recetados son menos peligrosos que las drogas callejeras.

Tal vez esto explica otro hallazgo de la encuesta. Mientras que alrededor de cuatro de cada cinco adolescentes dijeron que habían discutido el uso tanto del alcohol como de la marihuana con sus padres y casi un tercio dijeron que habían hablado sobre el crack y la cocaína, apenas entre el 14 y el 16 por ciento señalaron que habían discutido el tema del abuso de analgésicos y medicamentos recetados en algún momento.

Esto se sostuvo a pesar del hecho de que el botiquín de los padres es el lugar donde se conservan el 56 por ciento de los medicamentos recetados que los adolescentes dicen que están abusando, halló la encuesta, y casi la mitad de los padres reconocen que no hay barreras para el acceso en casa.

De hecho, el 20 por ciento de los padres en realidad admitió dar a sus hijos adolescentes a propósito un medicamento recetado que tenían a mano, para el cual el niño no contaba con una receta.

Pasierb enfatizó que la meta de la encuesta era llamar la atención, por necesidad, a las ideas erróneas que están en el núcleo de un problema que aumenta con rapidez.

"Sabemos que los niños que comienzan a abusar cuando son muy jóvenes son mucho más propensos a tener un problema de adicción en la adultez", comentó. "Los padres tienen que intervenir. Deben controlar la oferta y la demanda, cerrando los botiquines bajo llave y tirando los medicamentos viejos expirados. Y deben expresar su opinión constantemente, a partir de una edad muy temprana, aunque crean que tienen el mejor hijo del mundo. Tienen que informar a su hijo sobre los riesgos, y poner en claro lo mucho que se enojarían si su hijo abusa esos medicamentos".

Una madre habla a partir de la experiencia.

"Tuve que aprender a tener reglas reales en nuestra casa", reconoció Kat Carnes, una madre soltera de Houston que ha estado ayudando a su hija adolescente en su batalla contra un problema de adicción a una mezcla de alcohol, drogas callejeras (como la ketamina, el éxtasis y la cocaína) y medicamentos recetados (incluyendo antidepresivos).

"Estaba en octavo curso cuando todo sucedió", recuerda Carnes. "[Pero] a medida que me enteré de más cosas, descubrí que ya hacía un par de años que estaba consumiendo, sobre todo en séptimo curso, cuando me enfrenté a un cáncer de mama y no podía estar tan centrada como probablemente debía".

Aún así, Carnes dijo que los errores que cometió como madre que inicialmente no se dio cuenta de la creciente adicción de su hija eran "bastante comunes", a pesar del hecho de que tiene bastante conocimiento de temas de medicina y salud, debido a su trabajo como editora científica y gerente de un importante centro oncológico local.

"Simplemente conté con que ella haría las cosas bien, y cuando no lo hizo, intenté minimizarlo o simplemente miré hacia otra parte porque no quería saberlo", añadió.

Carnes explicó que, actualmente, su hija tiene casi 22 meses sobria, con la ayuda de un programa local de asistencia para el abuso de drogas de 12 pasos y la amistad de otras familias que se enfrentan al abuso de drogas en la adolescencia. Aunque tuvo cuidado de describir la recuperación de si hija como un "proceso" en curso, sugiere que gran parte del progreso ha tenido su origen en una comunicación abierta y honesta.

"Cada una se responsabiliza de sus palabras y acciones", señaló Carnes.

Más información

Este sábado, la Administración de Drogas (DEA) de EE. UU. es anfitriona del día nacional de devolución de medicamentos recetados, y los residentes pueden devolver sus medicamentos recetados no utilizados o vencidos a los centros de recolección de todo el país.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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